La suerte del ex mayordomo del Papa se decidirá el sábado

En la recta final. Paolo Gabriele, el ex mayordomo de Benedicto XVI al que el Vaticano acusa por el robo de más de mil documentos de Joseph Ratzinger, verá definida su suerte en la última sesión del próximo sábado.

Tras acusar el martes pasado a la Gendarmería vaticana de haberlo recluido en una minúscula celda –“ni siquiera podía estirar los brazos”- durante sus primeros 20 días de cautiverio, la respuesta de la autoridad del orden público del Vaticano hacia Paolo Gabriele no se ha hecho esperar. Este miércoles, en la penúltima sesión del juicio hacia al ex mayordomo del Papa, la Gendarmería vaticana se ha despachado a su gusto con Paoletto y quien en la segunda sesión los acusó de encerrarlo en una pequeña celda y con la luz prendida todo el tiempo así como afirmar que se le negó una almohada en su primera noche.

“Me declaro inocente de la acusación de hurto agravado. Pero me siento culpable de haber traicionado la confianza que me concedió el Santo Padre”, había señalado Gabriele el pasado martes, manifestando lo que ya todos conocían: que había fotocopiado y difundido documentación secreta de Benedicto XVI desde el 2010. Con una oportunidad propicia para desquitarse, la Gendarmería calificó a Paolo Gabriele como una persona obsesionado con los servicios secretos y ciencias ocultas, motivo por el cual robó más de mil documentos privados de Joseph Ratzinger, entre los cuales estaba escrito “Para ser destruido”, y asimismo negando en todo momento los malos tratos de los cuales se quejó el ex mayordomo del Papa.

Como se recuerda, Paolo Gabriel fue recluido en las celdas del Vaticano desde el pasado 23 de mayo cuando se descubrió que había fotocopiado y difundido muchos de aquellos documentos privados a la prensa italiana. Entre las misivas más polémicas que diera a la prensa el que fuera uno de los hombres más cercanos al Papa, se destaca la carta enviada por Carlo Maria Viganò, actual nuncio en Estados Unidos, quien informaba al Santo Padre los diversos casos de corrupción en la Santa Sede y además le pedía no ser removido de su cargo como secretario general del Governatorato –el departamento que se encarga de licitaciones y abastecimientos-, no obstante el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, decidió destacarlo a Norteamérica. La otra carta era una enviada por el cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos en la que le contaba que el cardenal italiano Paolo Romeo, arzobispo de Palermo (Sicilia), acaba de realizar un viaje a China durante el cual habría comentado: “El Papa morirá en 12 meses”.

Tomadas este pasado miércoles las declaraciones de cuatro gendarmes, el presidente del tribunal, Giuseppe Dalla Torre, decidió dar por terminada la sesión y señalar que el sábado se decidirá la condena de Paolo Gabriele. Su suerte parece estar echada, la cárcel parece esperarle por hurto agravado pero más allá de la sentencia de un exmayordomo, la pregunta es cómo quedará la investigación de lo revelado en dichas documentaciones privadas, al cual se le ha atribuido el nombre de Vaticanleaks, y que no parece que se dará vuelta a la página el sábado próximo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s